01
dic

Cuando hablamos de VIH/SIDA a la mente acuden  los pensamientos sobre muchas vidas cobradas, de años de experimentación científica,  los muchos años donde la comunidad científica se ha cuestionado tanto sobre el tema, de los años donde se reportan avances, algunos sumamente importantes y otros más pequeños pero que todos son importantes y suman a esto que han llamado “la lucha contra el VIH/SIDA”, pero ¿Cuándo inicia esta lucha?

Las primeras evidencias científicas del sida se remontan a los años 30 y sitúan el primer caso de una persona muerta a causa del virus en el Congo en 1959, pero es hasta el año de 1981 que el boletín Norteamericano MMWR: Morbidity and mortality weekly report, en su edición del día 5 de junio publica una descripción sobre el síndrome de inmunodeficiencia, describiéndolo como una rara neumonía en un grupo de 5 homosexuales. Tras esta descripción se haría la mención del SIDA.

3 de Julio de 1982. El diario The New York Times publica una noticia sobre un cáncer raro. Se considera una de las primeras noticias publicadas sobre el sida, en este mismo año aparecen los primeros casos de contagio por medio de transfusiones de sangre e inyección de drogas. Es en este mismo año el activista homosexual Bruce Voeller propone designar la enfermedad con el nombre de SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida).

Al año siguiente es aislado por primera vez el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) por el médico francés Luc Montagnier, representando una pieza fundamental para el estudio de dicho virus. En este mismo año un grupo de activistas elabora en la ciudad estadounidense de Denver los principios que recogen los derechos básicos de las personas afectadas por el VIH/sida, conocidos como The Denver Principles, en ellos se pedia que se apoyara la lucha de las personas que viven con el virus o síndrome, que no se les tratara como victimas sino como personas enfermas. Recomendaban a las personas que no se sumaran a aquellos que querían apartarlos de la vida social y las personas que amaban, ya que la información de la que se disponía al momento no hacía alusión al contagio por una convivencia social casual, pedían en este documento que se respetara su derecho a una vida social, sexual, familiar, etc. exactamente igual a la de cualquier persona, pedían que los servicios de salud les atendieran sin hacer generalizacio es ni gestos discriminatorios. Constituyendo así el primer documento formal que visibilizaba a las personas que viven con VIH/SIDA.

En 1984 el médico norteamericano Robert Gallo anuncia el descubrimiento del virus. Entre Gallo y Montagnier se produce un largo debate sobre quién es el auténtico descubridor. Gallo y su equipo patentan las primeras pruebas que median los anticuerpos.

En 1985  se logra la Primera Conferencia Internacional del Sida en Atlanta con la participación de 2.000 personas y organizada por la OMS, el US Department of Health and Human Service y los principales centros de investigación.

En los años subsecuentes se siguieron celebrando las Conferencias internacionales del Sida llegando así a 1988 año en que se celebra por primera vez el 1º de Diciembre como el Día Mundial de Lucha contra el Sida, en este mismo año nace la Internacional AIDS Society (IAS) para organizar las conferencias internacionales. Por primera vez, en la IV Conferencia Internacional del Sida celebrada en Estocolmo, con la participación de 7.500 personas, las personas que viven con VIH y la sociedad civil se incorporan a los debates a través del forum Face of AIDS, en este momento de la historia puede considerarse que ya hay un movimiento de la Lucha Contra el Sida bien definido y consolidado.

En los años siguientes y hasta la fecha se seguirían reportando avances científicos que sumaban a la lucha, llevándonos hasta el año 2006 cuando se aprueba Atripla, un fármaco que combina un régimen antirretroviral completo en un único comprimido de una sola toma diaria, lo que hacía más eficaz y menos desgastante el tratamiento del virus. En 2009 se produce el mayor incremento en la historia de personas con VIH en el mundo que siguen un tratamiento. Según ONUSIDA, se había incrementado en un 25% las personas que reciben el tratamiento. Sin embargo, todavía había 10 millones de personas en el mundo que no reciben ningún medicamento, pero las noticias se mostraban alentadoras y mostraban un panorama donde la lucha había sido efectiva pero no acabada.

Hoy en día según ONUSIDA  el número de personas que viven con el VIH con acceso a la terapia antirretrovírica es:

  • A junio de 2017, 20,9 millones [18,4 millones–21,7 millones] de personas que vivían con el VIH tenían acceso a la terapia antirretrovírica, un aumento con relación a los 17,1 millones [15,1 millones–17,8 millones] de 2015 y los 7,7 millones [6,8 millones– 8,0 millones] de 2010.
  • En 2016, alrededor del 53% [39%–65%] de las personas que vivían con el VIH tuvieron acceso al tratamiento. - Aproximadamente el 54% [40%–65%] de los adultos mayores de 15 años que vivían con el VIH tuvieron acceso al tratamiento, pero solo el 43% [30%–54%] de los niños de hasta 14 años tuvieron acceso.
  • En 2016, alrededor del 76% [60%–88%] de las mujeres embarazadas que vivían con el VIH tuvieron acceso a medicamentos antirretrovíricos para evitar la transmisión del VIH a sus hijos.

Datos que nos permiten ver que la lucha ha avanzado, si no en el ritmo deseado, sí lo ha hecho sin detenerse, falta mucho por hacer en el plano científico y médico pero ¿Cuánto se ha avanzado en cuanto a eliminar los estigmas y la discriminación que siguen a las personas que viven con  VIH?, ¿Cuánto se ha avanzado en la defensa de los Derechos de las personas que viven con VIH?

Para iniciar con esta respuesta debemos establecer que el estigma nace a partir de diversas causas que tienen sus anclajes en creencias y mitos sobre el contagio de la enfermedad, el temer a ser infectado e incluso la poca disposición a convivir con personas que vivan con el VIH o SIDA. Pero pareciera que las verdaderas y más sólidas raíces de estos estigmas descansan en categorías como el género, la clase social, raza y orientaciones sexuales que aparecen en cada sociedad, gracias a estas categorías no es sorpresivo escuchar cosas como que las “malas” mujeres y los homosexuales son los únicos que se infectan, así mismo podemos escuchar que solo los pobres o los ricos (dependiendo del tipo de sociedad a analizar) son los que se infectan.

Debido a estas concepciones erróneas sobre la enfermedad,  las personas que viven con VIH o SIDA enfrentan múltiples formas de discriminación, las cuales van desde las más sutiles y difíciles de detectar, como las que se expresan a través de la utilización del lenguaje o chistes ofensivos y discriminatorios, hasta las más crudas y evidentes, como las formas de exclusión o restricción de derechos por vivir con VIH. A estas formas de discriminación se añade otro tipo de atropellos igualmente graves, como la negación de servicios de salud o la negativa de acceso a medicamentos necesarios para el cuidado de la salud, es decir, el hecho de que existan estigmas subjetivos genera una discriminación en conductas objetivas que afectan directamente la vida de la persona, lacerando al mismo tiempo todos sus derechos humanos.

Frente a los prejuicios que alimentan la cultura del ostracismo, la discriminación y el enjuiciamiento moral contra las personas que viven con VIH o SIDA, debe reiterarse constantemente que el derecho a la NO DISCRIMINACIÓN es un derecho humano básico, indispensable para que las personas podamos vivir con dignidad y desarrollarnos en nuestras capacidades humanas, independientemente de nuestro estado de salud, origen étnico, nacionalidad, preferencia sexual, nivel socioeconómico o cualquier otra cualidad o rasgo de nuestra personalidad.

En cuanto al panorama legislativo mexicano si se vive con VIH o SIDA, los derechos exigibles son los siguientes:

  1. Como cualquier otra persona en México y el mundo, las personas que viven con VIH o SIDA deben gozar de los derechos humanos fundamentales.
  2. Vivir con VIH o SIDA no debe ser motivo de discriminación de ningún tipo.
  3. Nadie está obligado a someterse a la prueba de detección de VIH, ni a declarar que vive con VIH o con SIDA. La prueba de anticuerpos es voluntaria.
  4. Si decides realizarte la prueba, tienes derecho a recibir información suficiente, a que los resultados sean manejados de forma anónima y confidencial y a que éstos se te entreguen de forma individual y por personal capacitado. No deben informarse resultados positivos o negativos en listado de manejo público ni comunicar el resultado a otras personas sin la autorización expresa de quien se sometió a la prueba.
  5. Si el resultado de tu prueba fue positivo, tienes derecho a recibir servicio de consejería o apoyo emocional para favorecer tu adaptación a la nueva situación.
  6. La aplicación de la prueba del VIH no debe ser requisito para recibir atención médica, obtener empleo, contraer matrimonio, formar parte de instituciones educativas o tener acceso a servicios.
  7. Vivir con VIH o SIDA no puede ser considerado como causal para la negación de servicios de salud, despido laboral, expulsión de una escuela, desalojo de una vivienda o expulsión del país. Tampoco se te puede limitar el libre tránsito dentro del territorio nacional, la salida del país o el ingreso al mismo.
  8. Vivir con SIDA o VIH no debe ser motivo de detención, aislamiento o segregación.
  9. Si vives con VIH o SIDA nadie puede limitar tu derecho a ejercer tu sexualidad libre y responsablemente.
  10. Como todo ser humano, tienes derecho a asociarte libremente y afiliarte a las instituciones sociales o políticas que desees.
  11. Tienes derecho a buscar, recibir y difundir información veraz, objetiva, científica y actualizada sobre el VIH/SIDA.
  12. Tienes derecho a servicios de salud oportunos y de calidad idónea; atención personal cálida, profesional y éticamente responsable, así como a un trato respetuoso y un manejo correcto y confidencial de tu historial médico.
  13. Tienes derecho a que en las instituciones de salud pública se te proporcione información clara, objetiva y científicamente fundada sobre el VIH/SIDA, los tratamientos a los que puedes someterte, así como sus riesgos, consecuencias y alternativas.
  14. Tienes derecho a servicios de asistencia médica y social para mejorar tu calidad y tiempo de vida.
  15. Tienes derecho a conocer los procedimientos de las instituciones de salud para presentar una queja, reclamo o sugerencia, ante cualquier irregularidad o atropello de tus derechos y garantías individuales.
  16. Si eres madre o padre de familia, tienes derecho a la patria potestad de tus hijas e hijos. Igualmente, tienes derecho a designarles el tutor que desees cuando ya no te sea posible hacerte cargo de ellos, y a contar con la protección de instituciones para tal fin.
  17. Las niñas y los niños que viven con VIH o SIDA tienen derecho a servicios de salud, educación y asistencia social en igualdad de circunstancias.
  18. Tienes derecho a una muerte y servicios funerarios dignos.

Es muy importante tener presente que la violación a estos derechos atenta contra varios artículos establecidos en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en una serie de tratados y acuerdos internacionales ratificados por México y en diversa legislación secundaria federal y local, así como contra varias medidas y criterios de atención establecidas en la Norma Oficial Mexicana para la Prevención y Control de la Infección por Virus de la Inmunodeficiencia Humana NOM-010-SSA2-1993.

Más allá de las leyes hay muchas formas diferentes de abonar al respeto de los Derechos de las personas que viven con VIH/SIDA, muestra de ello son los avances que se han obtenido desde el activismo para la distribución de información verdadera sobre la enfermedad pero también sobre los derechos que tienen las personas que viven con ella, obteniendo como resultado la disminución de estigmas y conductas discriminatorias hacia esta población. Esto no quiere decir que los mecanismos legales no sean efectivos, pero éstos constituyen una forma procesal y por ello última de tratamiento de estas conductas y estos mecanismos pueden ser evitados si practicamos una conducta de respeto e igualdad.


Te compartimos algunos links donde puedes informarte:

ONUSIDA
http://www.unaids.org/es

Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH y el sida
https://www.gob.mx/censida

Consejo Guanajuatense para la Prevención y Control del VIH/SIDA
http://cogusida.guanajuato.gob.mx

Lascuráin de Retana No. 5, Col. Centro C.P. 36000

Guanajuato, Gto., México

Tel: +52 (473)  732 00 06

webugto@ugto.mx