Un proyecto nacido con el fin de llevar a las y los niños el conocimiento científico, a través de diversas actividades y talleres, es de lo que se trata el “Tianguis de la Ciencia”, a cargo del Dr. Guillermo González egresado y profesor de la Universidad de Guanajuato (UG).
Las Olimpiadas de Química a nivel internacional tienen un largo historial que data de hace al menos 55 años, cuando nacieron en el ahora extinto país de Checoslovaquia, y en las cuales México comenzó a participar de manera formal hasta 1992. Sobre el objetivo de esta competencia, el Mtro. Víctor Manuel Mejía Cobos, profesor de la División de Ciencias Naturales y Exactas de la Universidad de Guanajuato (UG), tiene una opinión muy clara: “El propósito fundamental de la Olimpiada es sembrar la semilla y eliminar el rechazo que normalmente se tiene por la ciencia”.
La necesaria apreciación de las técnicas biotecnológicas al servicio de la producción agrícola, motivó a la División de Ciencias de la Vida de la Universidad de Guanajuato (UG) a crear el curso teórico práctico “Cultivo de tejidos, microprogragación y mejoramiento de plantas, con especial referencia al agave”.
Un dispositivo acústico capaz de detectar caderas dislocadas en neonatos, o también realizar un diagnóstico preliminar de hipoacusia, es el proyecto que desarrolló, y del cual obtuvo patente, la Dra. Angélica Hernández Rayas, profesora en la División de Ciencias e Ingenierías del Campus León de la Universidad de Guanajuato (UG).