Buscar una casa, departamento o habitación para rentar puede parecer una tarea sencilla; pero hacerlo de manera apresurada puede exponernos a situaciones de fraudes y engaños hasta problemas relacionados con el contrato, los pagos o las condiciones de la vivienda.
Es importante tomarse el tiempo necesario para conocer el lugar, verificar la información y asegurarse de que el proceso de arrendamiento se realice de manera segura.
Verifica la información
Gracias al internet y las redes sociales es posible encontrar una gran cantidad de anuncios de viviendas disponibles, pero también pueden ser utilizadas para ofrecer propiedades que no existen, utilizar fotografías y videos que no corresponden al lugar o solicitar pagos anticipados sin ofrecer garantías.
Situaciones que generan alerta:
- Ofertas demasiado atractivas
- Urgencia para realizar un deposito
- Negativa del supuesto arrendador a mostrar la vivienda personalmente
No entregues dinero únicamente para apartar una vivienda sin haber verificado previamente la propiedad y a quien la ofrece.
Conoce las condiciones de tu nuevo hogar
Una vez verificada la vivienda, es importante revisar las condiciones del inmueble y conocer qué servicios incluye el pago de la renta: agua, luz, internet, mantenimiento o gas pueden estar incluidos o representar gastos adicionales.
También conviene revisar el estado de puertas, ventanas, cerraduras, instalaciones y otros elementos de seguridad. Si existen desperfectos, es recomendable identificarlos y tener evidencia de foto y video para para evitar problemas posteriores.
Antes de firmar cualquier contrato, revisa que las condiciones acordadas correspondan con lo que se te ofreció y que queden claros aspectos como:
- El monto de la renta
- Duración del contrato
- Servicios incluidos
- Responsabilidades tanto de quien renta como de quien ocupa el inmueble
Toma precauciones adicionales
Procura conocer previamente la zona donde se encuentra el inmueble y considera aspectos como las rutas de transporte, iluminación, establecimientos cercanos y los tiempos de traslado hacia tu sede universitaria.
Comparte la información del lugar donde vivirás y mantén comunicación sobre tu llegada y traslado con personas cercanas y de confianza.
Encontrar un lugar adecuado para vivir no solamente significa buscar una vivienda que se ajuste a tu presupuesto o que esté cerca de la universidad. Considera las condiciones de seguridad del entorno.
La prevención también continúa dentro de casa
La seguridad no termina una vez firmado el contrato. Durante el semestre, mantener hábitos de prevención en nuestro espacio de vivienda también puede ayudarnos a reducir riesgos.
- Procura mantener bajo resguardo tus pertenencias
- Evitar compartir información personal con desconocidos
- Presta atención a las condiciones de seguridad del inmueble.
- Establecer acuerdos claros sobre el uso de espacios comunes, visitas y pertenencias si compartes vivienda con otras personas.
Toma en cuenta:
- Utilizar los electrodomésticos de manera adecuada
- Evita dejar aparatos conectados o encendidos sin supervisión
- Revisa que cables y conexiones se encuentren en buenas condiciones y procura no sobrecargar los contactos eléctricos.
- En el caso de instalaciones de gas o agua, mantente atento a cualquier olor, fuga, humedad o comportamiento inusual.
- Mantenlos los productos de limpieza en sus envases originales y correctamente cerrados
- Evita mezclar productos de limpieza, pueden generar reacciones peligrosas.
Pedir orientación a familiares, personas de confianza o al responsable de la vivienda puede ayudarte a identificar riesgos que quizá no habías considerado.
Ante una situación que no puedas identificar o solucionar de manera segura, no intentes repararla por tu cuenta.
Identifica las salidas, rutas de evacuación y puntos de reunión disponibles en el lugar donde vives y procura tener a la mano los medios de contacto necesarios para solicitar ayuda en caso de necesitarla.
Un nuevo semestre también es una oportunidad para prevenir
Rentar de manera segura requiere tiempo, atención y prevención. Verificar antes de pagar, conocer las condiciones del inmueble, revisar el contrato, cuidar nuestra información personal y mantenernos atentos a nuestro entorno son acciones sencillas que pueden evitar situaciones de riesgo.
Durante este inicio de semestre la prevención comienza con nuestras decisiones cotidianas y se fortalece cuando sabemos cómo actuar.















